lunes, 15 de agosto de 2011

La grandeza del perdón


Perdonar es amar, no puedes decir que amas a alguien si todavía no lo haz perdonado. No puedes ser perdonado, si todavía no te haz arrepentido, por lo tanto no puedes perdonar a alguien que no se haya arrepentido. Y Dios tampoco puede perdonar a los que no se arrepienten de sus pecados, es por eso que es tan importante el arrepentimiento.
Aquí nos podemos dar cuenta de que también debemos reprender a los que pecan contra nosotros y la palabra de Dios dice perdonémos al que nos ofende, estando nosotros y él solos, y que así hemos ganado a nuestro hermano.
Reflexionemos por un momento, ¿A caso nos queda alguna raíz de amargura en nuestros corazones por que todavía no hemos perdonado a alguíen?
Tomemos en cuenta que ese alguien podemos ser nosotros, si, ya que también es importante que nos perdonemos a nosotros mismos y nos quitemos toda esa culpa que marchita nuestra alma.
Ya es tiempo de que rompas con esas cadenas del rencor, solamente tienes que perdonar, ¿A caso sientes que es difícil o que no puedes? Cristo puede ayudarte a perdonar, tú por tí mismo nada puedes hacer. Deja que Cristo en tí te lleve en el espíritu a tomar esta desición tan importante y maravillosa en tu vida, que es PERDONAR. Así Dios quitará toda raíz de amargura en tu corazón y encontrarás la verdadera felicidad.

domingo, 7 de agosto de 2011


Mirando las estrellas me di cuenta que en cada una de ellas existe un paraíso.
Mirándolas descubrí la infinidad de cosas que nos perdemos. Ellas, que están allá, tan lejos, al menos sobreviven con su pequeño brillo; y nosotros aquí, tan llenos de todo, nos sentimos morir cuando algo se termina.

Mirando las estrellas comprendí el poco valor que le damos a la vida, cuando ésta nos quita cosas pensamo...s que es injusta y olvidamos que sin ella no seríamos quienes somos.
Hoy sin pensar vi volar una estrella en su gran mundo. La vi volar sin rumbo y la noté perdida, pero me di cuenta de que no, que sólo en nuestro mundo existe la soledad, ya que ellas conviven con su Creador y por eso siguen brillando.
En cambio nosotros, pensamos que estar solos es el fin de la vida y no nos damos cuenta que a veces la soledad, nos ayuda a encontrar esas respuestas que Dios susurra a nuestra conciencia.
Mirando las estrellas pude ver que la felicidad llega cuando menos la esperamos. . .
Hoy mirando una estrella, sentí el calor del amor que se fue... Y descubrí que en ella están los sueños, los besos y aquel tiempo que un día se perdió.
Comprendí que el amor tiene un millón de vueltas, que a veces nos sorprende y nos da felicidad, y otras veces se transforma en lo peor que hay.
Aprendí a ver la realidad. Mirando a una de ellas, pude ver algunas cosas:
Que no sirve el orgullo cuando existe amistad…
Que no sirve llorar cuando un amor se va…
Que no existen fronteras cuando tenemos vida…
Y que aprender a vivir, es lo mejor que hay.Ver más