lunes, 30 de enero de 2012
LA NECEDAD
LA NECEDAD
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
... la necedad de vivir sin tener precio.
Necio es aquel ignorante que no sabe lo que podía o debía saber, que es imprudente y falto de razón. Cuando algo es realizado con necedad sobresale la ignorancia e imprudencia de la acción. Lo neciamente ejecutado causa daños y en la mayoría de las ocasiones no reporta beneficios al autor de la conducta.
La necedad es hermana de la soberbia, de la presunción. Un refrán popular afirma que el oro hace soberbios, y la soberbia, necios. Ordinariamente el que actúa neciamente se siente poseedor de la verdad absoluta, iluminado por la razón natural aunque no entienda de razones y se considere más sabio que el médico que lo atiende, el abogado que lo asesora o el ingeniero que construye su casa. Por ello decía Esopo que el consejo dado a un necio es como perlas arrojadas al estercolero.
La necedad no respeta raza, credo, posición social, género o preferencia. Igual se encuentra esta peligrosa lacra en un alto prelado eclesiástico, que en un político, un padre de familia, un profesor, juez o médico. Lo mismo la tiene un importante empresario que el aspirante fallido a serlo, afecta tanto al empleado burócrata como al obrero. Nadie se libra de su terrorífica presencia, sea por que se detenta la necedad o porque se es destinatario de ella: en pocas palabras, la necedad es universal. No significa esto que todo aquel que se equivoque sea necio, bien distingue la sabiduría popular china al señalar que el sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él. La obstinación es la marca de la necedad, la condición poco humilde de actuar sin preguntar o bien de desechar cualquier recomendación ajena.
En estos días en que nuestra sociedad parece imbuida por un espíritu de necedad, deseamos que la inteligencia ilumine a todos aquellos que toman decisiones, que nos gobiernan, y dirigen, para que no se haga infalible la descripción del carácter inagotable de la tontería que pronunció José Ortega y Gasset: El malvado descansa algunas veces; el necio jamás.
miércoles, 18 de enero de 2012
A veces me pregunto si yo viviría igual sin ti... no sé si yo sabré olvidarte.
y en un instante puedo ver... que tú eres cuanto yo soñé, inolvidable para mí.
Me pareció otra historia que... el tiempo se llevó con él, tú no me dejes más.
nunca me dejes.
y mientras más te añoro, más... profundo dentro de mí estás, tú no me dejes más.
entérate que ya jamás te olvidaré.
Oigo tu voz y tu alegría, siguen en mí, son todavía como un tatuaje de mi piel.
te veo y sé que tú no estás, te busco y sé que no vendrás.
sobre mis labios siento... te busco y se que no vendrás... tu forma de besar.
Eres intensamente mío, lo más que tengo y que he tenido, tú no me dejes más.
nunca me dejes.
y mientras más te miro, más... de ti me puedo enamorar, tu no me dejes más.
nunca me dejes, no lo hagas más porque...
Si miro al cielo yo siento que serás inolvidable para mí.
oh no, no, no. tú no me dejes mas, nunca me dejes.
inolvidable nada más ni nada menos tú serás, tu no me dejes más,
nunca me dejes. no...
nunca me dejes, nunca me dejes. no, no...
tú no me dejes más que sola ya sin ti, ahora y siempre te veré
en mi mirada, inolvidable.
Buenas días mundo.
Hoy vengo a decirme algo, a contarme qué estoy harta de romperme en pedacitos como la hojalata. Ha ser consciente de que he pasado media vida diciéndotelo a ti y a día de hoy me he dado cuenta que es a mí a quien tengo que decírmelo. Hoy, querido mundo, vengo a escribirte mi declaración de intenciones.
¿Sabes? A lo largo de mi corta pero intensa vida me he visto envuelta en muchas situaciones, y después de anclarme en las pérdidas, los golpes y las lágrimas de cristal he decidido darme paso, y darle paso a la gran casualidad de mi vida. Y voy a salir de esta y de todas las que vengan, porque tengo la fuerza suficiente, fuerza que día a día me has ido enseñando. Mi vida está llena de focos de luz que van a ayudarme a ello, lo sé, lo presentí en su momento y a día de hoy ya me lo han más que demostrado. No voy a quedarme aquí sentada viendo pasar la vida, como vi pasar los que llegaron y los que por desgracia, ya no están, o tantas otras oportunidades que perdí por miedo a perder. Y aprenderé, como aprendí de los errores, como me enseñaste y enseñaron, creceré en todos los sentidos y de cada caída nacerá un impulso, un soplo de aire fresco. Se acabaron los verbos negativos, al menos en mi diccionario. Voy a brillar , pese a quien le pese, porque me lo merezco, porque me he cansado de no hacerlo. Los que quieran brillar conmigo siempre serán bienvenidos y los que no pierden el tiempo en intentar lo contrario. No hay vuelta atrás, la vida es demasiado corta para desperdiciarla. A partir de hoy no voy a soñar para vivir, voy a vivir para soñar . Sé quién soy, pero nunca hasta dónde puedo llegar, porque siempre será más de lo previsto.
Alguien me dijo algún día que lo que de verdad quieres, si realmente lo quieres, debes luchar por ello a contracorriente, y es cierto, tan cierto que a veces te dolerá de tanto desearlo, pero si lo quieres con todas tus fuerzas, con todo tu valor y coraje, lucharás por ello hasta el final. Y eso es lo que voy a hacer; luchar por esto hasta el final, porque esto es lo que quiero.
Gracias mundo, por escucharme una vez más y por haberme hecho abrir los ojos .
sábado, 14 de enero de 2012
La Fuente de una Vida Cambiada
¿Te has encontrado alguna vez diciéndote a ti mismo: "Odio esta vida"? ¿Cómo puede alguien experimentar un cambio real en su vida? ¿Un cambio positivo?
Yo deseaba ser feliz. Quería ser una de las personas más felices del mundo. También deseaba que mi vida tuviese sentido. Buscaba respuestas para las preguntas:
* ¿Quién soy?
* ¿Por qué leches estoy aquí?
* ¿A dónde voy?
Es más, deseaba ser libre. Quería ser una de las personas más libres del mundo entero. Para mí la libertad no era simplemente hacer lo que me da la gana -cualquiera podría hacer eso. La libertad, para mí, significaba tener el poder para hacer lo que uno sabe que debería hacer. La mayoría de la gente sabe lo que debería hacer, pero no tiene la capacidad para hacerlo. Así pues, comencé a buscar respuestas.
¿Dónde se encuentra este cambio positivo?
Buscando un cambio de vida, un cambio positivo
Creo que poca gente buscaba tan sinceramente un significado, la verdad y un propósito como yo.
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